sunk apr25 1943

Cuando en casa tenemos problemas con la cisterna del inodoro, no suele suponer mucho problema, llamamos al fontanero y la repara, pero en un submarino alemán de la Segunda Guerra Mundial sí lo suponía. Los submarinos estadounidenses y británicos disponían un tanque séptico para eliminar las aguas fecales, pero los submarinos alemanes las expulsaban directamente al mar. Esta operación solo se podía realizar en superficie o en aguas profundas.

Cuando el submarino navegaba a mucha profundidad, la presión era demasiado grande para que los baños eliminasen los residuos. En esos casos, los miembros de la tripulación tenían que utilizar cubos, latas o cualquier otro recipiente que tuviesen a mano.
Por ello, los ingenieros alemanes decidieron diseñar un sistema de sanitarios de alta presión, para que los retretes pudieran funcionar a grandes profundidades. Para su manipulación requería unos pasos establecidos, tantos que había un tripulante especializado en su manejo.

U-Boot alemán entrando en el puerto

El primer submarino en incorporar esta mejora fue el U-1206, que se enfrentó a su primera patrulla de combate en abril de 1945.

Apenas una semana después de su primera patrulla en el U-1206, el capitán del submarino, Karl Adolf Schlitt, utilizó el novedoso y complicado inodoro, mientras el submarino se desplazaba a una profundidad de 60 metros, sin solicitar la ayuda del especialista. Schlitt trató de seguir las instrucciones, pero el retrete no parecía funcionar correctamente.

Cuando el especialista intervino, no sabía qué pasos había llevado a cabo anteriormente el capitán, este abrió una válvula que conectaba con el mar sin cerrar antes otra interior, lo que provocó la entrada de un torrente de agua por el inodoro.

Interior de un U-Boot

Pronto, el compartimento de las baterías de los motores eléctricos del U-1206, situado bajo el baño, comenzó a anegarse. El agua salada reaccionó con el ácido de las baterías, generando un gas tóxico de cloro, que empezó a extenderse por la nave. Schlitt no tuvo más remedio que ordenar subir a la superficie.

El submarino fue avistado y atacado por la aviación británica. Un miembro de la tripulación murió por los disparos, mientras que otros tres cayeron al agua y murieron ahogados. La nave sufrió graves daños y comenzó a hundirse, por lo que el capitán ordenó abandonarla.

U-Boot en la Batalla del Atlántico

Dejaron el submarino, usaron los botes salvavidas y todos pudieron ser rescatados. El U-1206 se convertía en el único buque de guerra en la historia en ser abatido por el mal funcionamiento de su retrete, y también podríamos decir que lo fue por una “cagada” de su capitán.