En el antiguo Egipto el cocodrilo era visto como un ser sagrado y divino, y era adorado como un dios.

El traje de la fotografía podría haber sido usado por los sacerdotes de la “secta de los cocodrilos” que al usar tal prenda tomarían el espíritu de la deidad.

En muchas partes de África, el cocodrilo es visto como una criatura temible e invencible, por lo que creo que al usar armadura de cocodrilo y un casco como el de la fotografía, un guerrero podría transformarse —según sus creencias— y asumir los atributos del animal.

Cuando la provincia de Egipto pasó a formar parte del Imperio Romano, puso a los romanos en contacto directo con la cultura y la religión egipcias.

En Egipto, las guarniciones romanas estaban estrechamente integradas en la vida cívico-religiosa del país del Nilo y participaban en los cultos locales.

Alrededor de Manfalout, a orillas del Nilo, en el centro de Egipto, los soldados romanos estaban particularmente atraídos por el culto a los cocodrilos, centrado en las grutas sagradas de la región.


Esta imponente armadura está hecha con la piel de un cocodrilo. Se compone de un casco y una coraza y habría sido utilizado en ceremonias militares ligadas al culto del cocodrilo.

La piel ha sido analizada y está fechada en el siglo III dC. Fue donado al British Museum en 1846 por una tal Mrs. Andrews, que pertenecía un grupo de viajeros europeos que habían estado en Manfalut en donde encontraron grutas que contenían los restos momificados de seres humanos y animales, incluyendo muchos cocodrilos.

Aunque el ambiente frío y seco de la gruta de Manfault preservaba bien el traje, la coraza, en particular, estaba aplastada y en muy mal estado.

Una minuciosa intervención del Departamento de Conservación del Museo Británico la ha devuelto a su estado original.

Fuente: Museo Británico