La famosa marca de automóviles inglesa “Jaguar”, no siempre se llamó así, después de la Segunda Guerra Mundial cambió su nombre.

Esta empresa automovilística nació en 1922. Dos aficionados al motociclismo, Wiliams Lyons y William Walmsley, la fundaron. La empresa Swallow Sidecar Company (SSC), que así se llamaba por entonces, fue creada para fabricar sidecars para motocicletas. Más tarde, la compañía centró su atención en los automóviles creando carrocerías de aire deportivo para coches como el Austin Seven o el Morris Cowley.

Wiliams Lyons. (Fuente: Wikimedia)

Para publicitar su próximo modelo, la empresa creó un anuncio publicitario en el que se podía leer: “Atención, ya viene el SS”; siglas que se referían al nombre de la compañía Swallow Sidecar.

En 1935, Walmsey abandonó la compañía y Lyons refundó la empresa con el nuevo nombre de “SS Cars Ltd”. Ese mismo año y sin perder tiempo, la marca SS presentó el “SS 90″, un deportivo biplaza que causó sensación en el mercado y que se convirtió en el coche a batir en pruebas de carretera. El nombre de este moderno deportivo fue bautizado como “Jaguar“.

Heinrich Himmler, líder de las SS. (Fuente: Wikimedia)

Durante la Segunda Guerra Mundial, el esfuerzo bélico primaba ante todo, así que la empresa se dedicó a la fabricación de piezas para aviones y remolques, dejando de lado la producción de vehículos.

Ya finalizada la guerra, en 1948, se reanudó la actividad pero había un problema, el nombre de la compañía SS Cars contenía connotaciones nazis, cosa muy negativa. Recordaba demasiado a la unidad nazi liderada por Heinrich Himmler durante la ya finalizada guerra. Mantener estas siglas no sería una buena estrategia para llegar al consumidor dificultando las ventas de automóviles. La decisión fue rápida, cambiaron el nombre por el de “Jaguar”, el nombre de su deportivo más famoso.

Fuentes:

  • Jesús Hernández (2015). Pequeñas grandes historias de la Segunda Guerra Mundial.