Serafín Álvarez Quintero (Utrera, Sevilla, 26 de marzo de 1871 – Madrid, 12 de abril de 1938). Joaquín Álvarez Quintero (Utrera, 20 de enero de 1873 – Madrid, 14 de junio de 1944).

Desde muy jóvenes comenzaron a escribir para el teatro, llegaron a ser insignes comediógrafos y maestros del habla castellana, al extremo de que los dos fueron miembros de la Real Academia Española de la Lengua.

Serafín y Joaquín Álvarez Quintero. (Fuente: Wikimedia)

Iban siempre juntos y se querían tanto, que cuando murió el mayor, el más joven vivió tan quebrantado que seis años después falleció también.

Comenzaron a escribir en la época en que aún gustaba mucho el género dramático de José Echegaray; pero ellos, frente a esa forma de escribir muy altisonante y frente a esas escenas terribles de angustia y muerte, peculiares del gran dramaturgo, crearon un teatro sencillo, gracioso, alegre y luminoso, que pronto arrebató el entusiasmo del público.

Su debut como autores tuvo lugar en 1888 con Esgrima y amor en el Teatro Cervantes de Sevilla y su primer éxito resonante lo obtuvieron en 1897 con El ojito derecho.

Antiguo Teatro Cervantes de Sevilla, en la actualidad es una sala de cine desde 1964 y conserva el mismo nombre del teatro. (Fuente: Sevillapedia)

Los hermanos Álvarez Quintero amaron lo más gracioso de la vida. Pintaron el hermoso paisaje andaluz, con sus gentes dicharacheras y amistosas, con su ingenio y su donosura. Presenciar una obra de los dos hermanos era lo mismo que estar en un patio andaluz lleno de frescura, con sus marmoles blancos y sus fuentes cantarinas.

Cincuenta años de su existencia dedicaron a escribir ese teatro amable, noble y jugoso.

Muchísimas obras teatrales escribieron los hermanos Álvarez Quintero, y todas se hicieron célebres: El genio alegre, El patio, El amor que pasa, Las flores y Malvaloca.

Fuentes:

  • Javier Huerta, Emilio Peral, Héctor Urzaiz, Teatro español de la A a la Z.
  • Junta de Andalucía