Siempre se nos ha dado a entender que Alemania combatía en la Segunda Guerra mundial sola, pero no era así, tenía aliados que participaron en la guerra en su bando, aunque el peso de la guerra y de las operaciones lo llevase el país germano.

Algunos países se alinearon con Alemania y contribuyeron al conflicto en mayor proporción, hablamos de países como Italia, Rumanía y Hungría. Estos proporcionaron ejércitos  enteros, en cambio en las filas alemanas también se podían encontrar hombres de distintas nacionalidades: croatas, franceses, daneses, eslovacos, serbios, austríacos, españoles (lease Los españoles que combatieron en la batalla de Berlín), letones, lituanos, estonios, etc. También había rusos entre las filas alemanas, eran los conocidos como hiwis, y de estos hablamos en el microartículo ¿Quiénes eran los hiwis?

Adolf Hitler saluando a Ion Antonescu, dictador rumano. (Fuente: Wikimedia)

La mayoría de los soldados aliados eran reclutas. Su falta de familiaridad con los adelantos tecnológicos de la época los hacía presas de ataques de pánico ante los ataques de blindados y aviones, por lo que un ataque de estos, casi podía garantizar a los alemanes que sus aliados no resistirían.

Los germanos tenían diversas opiniones sobre sus aliados, sobre los rumanos opinaban que sus oficiales y suboficiales eran “indescriptibles”; los alemanes se mostraron consternados al ver como los oficiales trataban a sus hombres, en una actitud similar a señores y vasallos. Los rumanos, a pesar de carecer de buen material para combatir, hubo unidades que en la batalla de Stalingrado combatieron ferozmente.

Soldados italianos posando para la foto. (Fuente: Wikimedia)

Los húngaros eran vistos por los alemanes como “gente que solo deseaba volver a casa rápidamente”. Los eslovacos como “gente de primera, muy modestos”.

Los italianos eran vistos como “gente terrible”, ya que en diversos episodios de la guerra, los alemanes tuvieron que acudir y “sacarles las castañas del fuego” a estos. El estado mayor alemán dio el siguiente consejo a los oficiales de enlace en el frente del Este con respecto a los italianos:

“no deben ustedes sentirse superiores a nuestros aliados italianos que han venido aquí sin miedo en condiciones muy duras y desconocidas para ayudarnos. NO usen expresiones malsonantes ni sean cortantes con ellos”

España a pesar de declarase no beligerante en el conflicto, envió una unidad de voluntarios llamada la División Azul y que combatió en el frente del Este alemán, pero cuando la guerra comenzó a ser desfavorable al Eje, se ordenó la retirada y se prohibió que españoles combatiesen en las filas alemanas, aunque algunos se saltasen esta prohibición.

Fuentes:

  • Beevor, Antony. Stalingrado.
  • Erich Von Manstein. Victorias frustradas.
  • Beevor, Antony. La Segunda Guerra Mundial.