Juan de la Cosa (Santoña, entre 1450 y 1460-Golfo de Urabá, 1510). Cuando Colón salió del Puerto de Palos en busca de las Indias orientales, le acompañó un marino ilustre que se llamaba Juan de la Cosa. Llegó Colón a las famosas Indias, que él creía que pertenecían a las tierras de Asia.

Juan de la Cosa atravesó siete veces el Atlántico para explorar las costas del Nuevo Continente. Se pasó años observando el litoral de Venezuela y de Panamá.

Juan de la Cosa

Después del sexto viaje regresó al Puerto de Santa María; empezó a consultar sus notas y a compararlas con los datos que tenía de los territorios asiáticos y llegó a la conclusión de que Cristobal Colón había descubierto una parte nueva del mundo que nada tenía que ver con Asia. Y, entusiasmado con su descubrimiento, trazó un Mapamundi o Mapa de Marear, en el que aparecían los cuatro grandes continentes hasta entonces conocidos: Europa, Asia, África y América.

Juan de la Cosa fue el primer hombre de quien podría decirse que le cupo el mundo terrestre dentro de su cabeza. El mapa, que trazó en una gran hoja de pergamino, se le entregó a Isabel la Católica. Fue el más hermoso presente que vino de América; con este presente quedaba patentizada y expresada por primera vez la redondez de la tierra.

Monumento a Juan de la Cosa en Santoña (Cantabria)

Cuando el marino y cartógrafo volvió a los países descubiertos, la reina Isabel lo nombró alguacil mayor del Golfo de Urabá. En él había varias tribus de indios, por lo que Juan de la Cosa recomendó al explorador y gobernador, Alonso de Ojeda, que no se perturbara a los indios de la zona donde estaban, ya que eran indígenas que usaban flechas envenenadas, proponía dirigirse a las orillas del golfo de Urabá, donde vivían indios menos belicosos a los cuales había conocido cinco años atrás, pero finalmente acató la orden de Ojeda. Los indios al sentirse amenazados, se lanzaron como fieras contra los españoles, Juan de la Cosa cayó muerto, así como la mayoría de sus hombres, pero Ojeda pudo huir.

Juan de la Cosa fue el más ilustre cartógrafo de su época.