Juan de Herrera (Roiz, Cantabria en 1530 – Madrid en 1597) fue una de las figuras más eminentes de la Arquitectura española; aunque curiosamente durante su juventud, nunca pensó en ser arquitecto. Cuando el príncipe Felipe fue a Flandes a visitar a su padre, el emperador Carlos I de España y V de Alemania, en su séquito llevó a Juan de Herrera, buen soldado de las armas imperiales.

Las grandes obras arquitectónicas de Bruselas llamaron tan poderosamente su atención que permaneció en dicha ciudad durante tres años. Y cuando regresó a España, ya no pensó sino en ser arquitecto, por lo que se puso bajo la dirección de Juan Bautista de Toledo, que entonces estaba proyectando el grandioso monumento de El Escorial.

Monasterio de El Escorial. (Fuente: Wikimedia)

En 1567 murió su maestro y se planteó en la Corte la cuestión de sucesión, del maestro de obras, en la construcción del gran monasterio, que ya había empezado. Sería Felipe II el que encomendó a Herrera, heredero natural pues de su maestro, la continuación de la misma.

En 1579 fue nombrado Inspector de Monumentos de la Corona.

Cuentan que el rey Felipe II solía subir a la ladera del monte próximo, desde donde contemplaba la construcción de la imponente mole, y felicitaba a Juan de Herrera por la soberbia majestuosidad que le iba dando al edificio. La obra quedó terminada en 1584. Sin duda este monasterio fue el gran trabajo de tan singular arquitecto, cuyo apellido ha dado nombre a un estilo, el herreriano, que siguieron destacados alarifes españoles sobre todo en el siglo siguiente.

Casa de Contratación de Sevilla. (Fuente: Wikimedia)

La ampliación Palacio Real de Aranjuez se construyó conforme a las trazas dadas por Herrera, y también intervino el Alcázar de Toledo, en la Casa de Contratación de Sevilla, en la catedral de Valladolid y en muchas obras más, en todas las cuales dejó las huellas de su gusto severo y armónico, en el que, más que los adornos externos, prevalece la belleza de proporciones y la severidad austera, tan propia del gusto español de la época.

Herrera, además de arquitecto, contaba con notabilísimos conocimientos de geometría y matemáticas.

Fuentes:

  • Wilkinson-Zerner, Catherine (1996). Juan de Herrera. Arquitecto de Felipe II.
  • Bongäser, Barbara (1997). «Arquitectura barroca en España y Portugal». El Barroco.