Agustina Raimunda María Zaragoza y Doménech (—Barcelona, Reus o Fudella (¿)—, 1786 – Ceuta, 1857), fue una célebre defensora de la ciudad de Zaragoza durante la guerra de la Independencia Española (1808).

Hija de humildes campesinos, no recibió ninguna educación especial. A los 17 años se casó con Joan Roca i Vilaseca. Joan era un cabo segundo de artillería que había sido destinado temporalmente a Barcelona.

Monumento a Agustina de Aragón ubicada en la Plaza del Portillo, Zaragoza. (Fuente: Zaragoza.es)

Al entrar las tropas napoleónicas en territorio español, con el pretexto de invadir Portugal, estalló en mayo de 1808 la Guerra de Independencia.

La rebelión de Zaragoza llevó pronto a los ejércitos franceses a sitiar la ciudad, tomando el control de su defensa el general José de Rebolledo Palafox. Las tropas francesas estaban cañoneando la puerta llamada del Portillo, que era una de las entradas al casco.

Los aragoneses la defendían desesperadamente con otros cañones situados junto a dicha puerta. Pero los artilleros fueron cayendo uno a uno, y quedaron las piezas completamente aisladas.

Cartel de la película “Agustina de Aragón” realizada en 1950, dirigida por Juan de Orduña y protagonizada por Aurora Bautista. (Fuente: Wikimedia)

Nadie se atrevía a llegar a ellas, y el enemigo amenazaba con precipitarse dentro de la ciudad.

Entonces Agustina tomó la mecha encendida que tenía en sus manos un artillero agonizante y, con denuedo sin igual, empezó a hacer fuego contra los franceses.

Enfervorizados los zaragozanos con aquel ejemplo, corrieron junto a las demás piezas y redoblaron el bombardeo contra el enemigo que tuvo que replegarse. Poco después se vio obligado a levantar el asedio, el 15 de agosto de 1808.

A Agustina se le concedió el grado de oficial del ejército.

En el segundo sitio de Zaragoza, y tras resistir dos meses, la ciudad cayó finalmente en manos de los franceses (21 de febrero de 1809). Agustina de Aragón fue capturada por los franceses, pero consiguió huir y continuó combatiendo hasta el final de la guerra. Fernando VII le otorgó, por Real Orden, una pensión vitalicia.

El 29 de mayo de 1857, moría Agustina, a los 71 años de edad.

Fuentes:

  • Queralt del Hierro, María Pilar, Agustina de Aragón, la mujer y el mito, Madrid, La Esfera de los Libros, 2008.
  • Irisarri, Ángeles de, La artillera, Madrid, Suma de Letras, 2008.