El Águila de sangre era un tipo de tortura y ejecución vikingo. Consistía en practicar una o dos incisiones en la espalda de la víctima a los lados de la columna vertebral para partir las costillas, sacarlas y extraer por los orificios realizados. Los dos pulmones quedaban colgando en la espalda dando la apariencia de las alas de un águila.

Se habla de que otra modalidad era esculpir con un machete unas alas en la piel de la víctima, y una última de que al esculpir ese dibujo en la piel, se cubrían con sal para que la tortura y el dolor fuese mayor. Todas estas versiones se realizaban con la víctima viva, ya que se buscaba que la persona que sufría esta tortura, sintiese un dolor insoportable.

Imagen de lo que habría sido el Águila de sangre. (Fuente: Wikimedia)

Pues bien, se ha discutido mucho entre expertos e historiadores si esta tortura fue real y se puso en práctica, a día de hoy no existen evidencias arqueológicas de ningún tipo —ni siquiera en las tumbas halladas con sacrificios humanos— que sustenten de forma tangible el uso o práctica del Águila de Sangre.

Lo que sabemos sobre esta tortura proviene de las Sagas vikingas, y la mayoría de éstas se transmitían de forma oral, por lo que durante su transmisión pudo deformarse y exagerar al querer ensalzar las figuras heroicas del ideario escandinavo. Es decir, mitos y leyendas con cierta base histórica.

Fotograma de la serie “Vikings” en la que al rey Aelle se le ha practicado el Águila de Sangre. (Fuente: History Channel)

Existe la leyenda de que Ivar Sin Huesos o el Deshuesado, asesinó al rey sajón Aelle practicándole el Águila de sangre tras haber asesinado al padre de éste, el famosísimo Ragnar Lodbrok, arrojándolo a un pozo lleno de serpientes venenosas.

La crónica anglosajona dice que el rey Aelle una vez muerto a manos de los vikingos fue abandonado y arrojado en el bosque, pudiendo así servir de alimento a los animales de la zona.

En este vídeo de la serie Vikings se puede ver el procedimiento del Aguila de Sangre, aunque en este caso, el que lo practica no es Ivar el Deshuesado como cuenta la leyenda.

Fuentes:

  • Roberta Frank. “Viking Atrocity and Skaldic Verse: The Rite of the Blood-Eagle”. The English Historical Review. Vol. 99, No. 391, April 1984.
  •  Horspool, David (2006). King Alfred: Burnt Cakes and Other Legends.