Congreso de los Diputados

La guerra de 1860 fue muy popular en España, los periodistas y corresponsales de guerra enviados a Marruecos triunfaron con sus crónicas; los nombres de victoriosas batallas como Wad-Ras o Castillejos se impusieron en los callejeros de casi todas las ciudades de España, que por entonces estaban viviendo un importante crecimiento urbanístico (muchas de ellas estaban derribando sus murallas).

El pintor Mariano Fortuny se inspiró en esta guerra para pintar algunos de los más famosos óleos de la historia del arte español del siglo XIX; pero, sobre todo, la herencia más curiosa que nos quedó de esa guerra fueron los actuales leones que presiden la entrada del Congreso de los Diputados en Madrid.

Batalla de Wad-Ras, por Mario Fortuny
Batalla de Wad-Ras, por Mariano Fortuny

En 1843, al asumir el Partido Progresista el poder, se tomó la decisión de construir un parlamento que reuniera a los diputados donde antes había habido un convento religioso en la madrileña Carrera de los Jerónimos. El edificio estuvo en obras durante seis años y se inauguró oficialmente el 31 de octubre de 1850 en una sesión presidida por la reina Isabel II, tras un proyecto del arquitecto valenciano Narciso Pascual y Colomer.

En el proyecto original estaban previstos dos aparatosas farolas flanqueando las escalinatas centrales que no fueron del agrado de los diputados y que fueron retiradas. En su lugar, en 1866 se colocaron dos leones del aragonés Ponciano Ponzano (autor del frontispicio de Las Cortes) realizados con los metales fundidos de los cañones tomados a los marroquíes en Wad-Ras, tras un intento de realizarlos con yeso y piedra.

León del Congreso de los Diputados
León del Congreso de los Diputados. (secretosdemadrid.es)

Los dos leones tienen nombres no oficiales: ‘Benavides’ y ‘Malospelos’.

Fuentes:

  • Revista Clío Historia
  • Web oficial del Congreso de los Diputados