En la Segunda Guerra Mundial, cada pelotón de fusileros estadounidenses alineaba unos doce soldados, diez de ellos armados con el rifle semiautomático M1 Garand, uno con subfusil M1A1 Thompson, y un fusil ametrallador Browning M18 (con las siglas BAR), que se podía disparar desde el hombro o desde la cadera, el cual podía llegar a disparar con una cadencia de 450 proyectiles por minuto con un alcance efectivo de unos 400 metros, era un punto medio entre los subfusiles y las ametralladoras de propósito general.

Los pelotones marchaban en columna de a dos en fondo para movilizarse y no tenían una formación de combate estándar, siendo normalmente la distribución en fila con entre dos y cinco metros de separación entre hombre y hombre.

Soldados estadounidenses posan para la foto con la bandera capturada a los alemanes
Soldados estadounidenses posan para la foto con la bandera capturada a los alemanes. (Fuente: Wikimedia)

Puede decirse que la potencia de fuego de los pelotones de fusileros norteamericanos era inferior a la de los alemanes, si bien estaba más equilibrada que los alemanes gracias a la disponibilidad del Garand, fusil de superior rendimiento al M 98K alemán en cadencia de tiro. No obstante el BAR era un arma pesada y de difícil manejo que no podía compararse a la MP 40 o StG 44 alemana, ya que era otra su función, es decir la de fusil ametrallador. Además los americanos carecían de un arma comparable a la potente MG-42 o a la MG-34; siendo la Browning M1919 muy engorrosa y de menor cadencia y alcance.

La infantería estadounidense estaba mejor equipada que la alemana para misiones de asalto, aunque su potencia de fuego era relativamente más baja.

Soldados estadounidenses en las lanchas de desembarco camino de desembarcar en las playas de Normandía
Soldados estadounidenses en las lanchas de desembarco camino de desembarcar en las playas de Normandía. (Fuente: Wikimedia)

Los infantes americanos tendían a aglutinarse en cuanto encontraban focos de resistencia, y dependían excesivamente de la abrumadora potencia de fuego proporcionada por la artillería de apoyo y la aviación táctica. Cuando estas no estaban disponibles, los soldados americanos se atascaban irremisiblemente en los asaltos contra posiciones fortificadas alemanas. Por lo general, solo las unidades de Rangers y Paracaidistas mostraron aptitudes tácticas equiparables a las de las unidades regulares de a pie de la Werhmacht.

Fuentes:

  • Larry Collins (2005). Los secretos del día D, la historia desconocida del desembarco de Normandía.
  • Camarada Fritz.
  • Raymond Cartier (1968). La Segunda Guerra Mundial.