Soldados alemanes combatiendo en el frente

El pelotón alemán de infantería estaba formado por diez hombres, que normalmente eran nueve soldados y un cabo. De estos diez hombres, ocho iban armados con el fusil Mauser 98K (fusil de cerrojo, y arma estándar de la infantería alemana), uno con el subfusil MP40, y otro portaba una ametralladora pesada MG 34 o MG 42. Normalmente los hombres se desplegaban en columnas para avanzar y en linea para combatir (a veces en V) con la ametralladora pesada en la retaguardia.

La potencia de fuego del pelotón alemán era bastante equilibrada, ya que la escasa cadencia de tiro del Mauser 98 (unos 10 DPM) se veía compensada en parte por su alcance superior a los 1100 metros, y también por la extraordinaria cadencia de la MG pesada 900 DPM en el caso de la MG 34 y 1400 para la MG 42). La MP-40 solo era efectiva a distancias de combate relativamente cortas (unos 400 metros) pero proporcionaba un buen apoyo en caso de combates cercanos. Otra arma característica de la infantería alemana era la “Granada de Palo” que explotaba a los 4 segundos de retirar el detonador, y que esparcía metralla al explotar.

Soldado alemán apostado y usando su Mauser 98K
Soldado alemán apostado y usando su Mauser 98K (Wikimedia)

A partir de julio de 1942 con la introducción del Panzerfaust, arma anticarro que lanzaba una granada de carga hueca, los pelotones alemanes vieron aumentada considerablemente su potencia de fuego, especialmente su potencial defensivo antitanque. En la práctica ningún ejército enfrentado a la Werhmacht dispuso durante la contienda de un arma ligera tan destructora como el Panzerfaust.

La infantería alemana en general se mostró más eficiente combatiendo a la defensiva, donde el alcance del Mauser 98 K y la elevadísima cadencia de tiro de la MG les daba ventaja frente al asaltante. En situaciones de defensa, los infantes alemanes mostraron ser muy tenaces e imaginativos, logrando a menudo sostener posiciones frente a atacantes que les superaban ampliamente en número, especialmente en el Frente Oriental.

Soldado alemán disparando la MG 42
Soldado alemán disparando la MG 42 (Wikimedia)

Combatiendo a la ofensiva, sin embargo, se notó demasiado que la infantería había quedado relegada a un papel muy secundario dentro de la concepción táctica ofensiva de la Werhmacht. En este sentido la infantería alemana mostró ciertas limitaciones, especialmente en los enfrentamientos a corta distancia y en los combates nocturnos, aunque demostraron buenas aptitudes para las infiltraciones en las líneas enemigas.

Fuentes:

  • Raymond Cartier (1968). La Segunda Guerra Mundial.
  • Camarada Fritz
  • Antony Beevor (2005). Berlín, La caída: 1945.