Si alguna vez han visitado la ciudad de Sevilla y su catedral, exactamente el Patio de los Naranjos, habrán podido ver que en una de las naves pende de las vigas del techo un cocodrilo, además de un freno de caballo, un colmillo de elefante y un bastón de mando. Muchos sevillanos conocemos de esta curiosidad y su explicación, pero muchas personas que visitan nuestra ciudad, y desgraciadamente un sector de los propios sevillanos, no la conocen.

Hay varias versiones para la leyenda, aunque todas coinciden en la misma. En 1260, el Sultán de Egipto, conocedor de que el reino de Castilla había pasado a ser una gran potencia europea, estaba deseoso de entablar relaciones políticas y económicas, por lo que envió una embajada al rey Alfonso X el Sabio para pedirle la mano de su hija Berenguela. La embajada llevó diversos presentes, entre ellos un hermoso colmillo de elefante, un cocodrilo del Nilo, vivo y enjaulado, y una jirafa, domesticada, con su montura, freno y bridas.

El cocodrilo colgado del techo de la nave. (Fuente: Wikimedia)

El rey castellano rechazó cortésmente la petición de mano de su hija, devolvió la embajada cargada de buenas palabras y de regalos para el Sultán.

Los regalos que el Sultán hizo al rey castellano se quedaron aquí, así que el cocodrilo quedó en una alberca de los jardines del Alcázar, y la jirafa pululando por los mismos jardines.

Labores de limpieza del famoso lagarto de la Catedral de Sevilla en el verano de 2003. (Fuente: El Correo de Andalucía)

El cocodrilo vivió en la alberca hasta su muerte, luego se le disecó y su piel rellena de paja fue colgada en el Patio de los Naranjos de la Catedral junto con el freno de la jirafa y el colmillo de elefante. Años más tarde fue colocado también el bastón del embajador castellano a su regreso de Egipto.

Hoy día contemplamos una réplica del cocodrilo, ya que con el paso del tiempo fue imposible conservar el original.

Fuentes:

  • Ferrand, Manuel (1981). El Retablo Mayor de la Catedral de Sevilla.
  • Valdivieso González, Enrique (1991). Guía de la Catedral de Sevilla.
  • Montoto, Santiago (1948). La Cátedral y el Alcázar de Sevilla.